jueves, 16 de abril de 2009

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (T.D.A.H.)

La hiperactividad es una enfermedad bien definida, ya reconocida y sobre la que se actúa en las familias, en la escuela, en la ciencia, y en general, en la sociedad.

En los aspectos relacionados con el comportamientos de los niños hiperactivos, el resultado de nuestra investigación nos ha demostrados que todos los niños no actúan igual, se distinguen diversos tipos de comportamiento, de mayor y menos grado de inquietud y movilidad.

Hay niños que no son enfermos de T.D.A.H. que se comportan mucho peor que los que padecen esta enfermad. Hay que diferenciar al niño que está enfermo del que no lo está.

Los niños hiperactivos buscan rellenar es espacio de tiempo que transcurre desde que les formulan una pregunta hasta que asimilan la información y pueden responder rellenando este espacio de manera muy activa, también tienen dificultad para realizar algunas actividades que para quienes no sufren la enfermedad son fáciles de realizar, aquellos sufren la necesidad de sistematizar sus tareas. Uno de los aspectos coincidentes en las entrevistas realizadas es que cada uno de nuestros interlocutores destacó la dificultad que tiene un niño hiperactivo para mantener la atención sobre las cosas, ni siquiera lo que les es de su agrado, siendo constante, el dejar tareas a mitad para comenzar impulsivamente otra que tampoco llega a terminar. Les encanta correr, siendo extremadamente temerarios, lo que les provoca accidentes, siendo significativo, el que a pesar de las consecuencias de sus actos, vuelven a actuar igual una y otra vez, sin medir las consecuencias de sus actos.

Otro de los síntomas es su falta de coordinación, por lo que es necesario seguir normas y pautas específicas que les ayuden a paliar ese problema. Tienen así mismo problemas con el lenguaje y bajas cotas de autoestima, aunque como hemos dicho antes, cada caso es distinto. No controlan el espacio y es bueno dejarlos a su aire de vez en cuando.

Los padres son los otros auténticos sufridores de la enfermedad, siendo curioso el que algunos de ellos tienen vergüenza de reconocer la enfermad de su hija o hijo. La realidad es que los padres sienten cierto alivio al detectar que sus hijos padecen T.D.A.H. Hay por otro lado una corriente, más bien una moda entre algunos padres de “presumir” de hijo hiperactivo cuando este es muy travieso y/o inquieto. Suele haber rechazo al niño enfermo por parte de los padres de los propios alumnos que creen que perjudican y retrasan el aprendizaje de los demás.

En lo que coinciden todos nuestros entrevistados es en la gran importancia del entorno del niño hiperactivo, siendo mucho más común en familias monoparentales, con muchos hermanos, huérfanos, hijos únicos, padres separados, hermanos con mucha diferencia de edad entre ellos, padres de avanzada edad,…

A nivel médico-científico está constatado que el T.D.A.H es un problema neurológico, algunas fuentes también defienden la genética como un factor decisivamente influyente en la enfermedad, aunque todavía falta mucho por descubrir en esta materia. Esta teoría se basa entre otras cosas en el hecho de que en proporción de 5 a1 la hiperactividad es más común entre los niños que entre las niñas. Hay médicos que defienden la idoneidad de tratar vía medicación el T.D.A.H., otros profesionales lo ven como la última opción.

Se realizan profesionalmente estudios a nivel internacional para combatir la enfermedad, estando en marcha proyectos como IMAGE un proyecto de investigación estadounidense en el que intervienen 170 equipos de investigadores de todo el mundo, un proyecto con un presupuesto altísimo, donde interviene también el equipo de la doctora Miranda.


El futuro se presenta halagüeño con semejante despliegue técnico y económico para combatir la enfermedad, ya que, las personas hiperactivas lo serán siempre dependiendo totalmente de los avances científicos que se produzcan ya que para un adulto hiperactivo es complicado llevar una vida normal, aunque se puede conseguir convivir con este trastorno.

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