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jueves, 15 de octubre de 2009

Estos políticos malos que no nos tomen el pelo


En este blog se habla muy poco de política nacional, pero después de ver el espectáculo que nos brindan a diario bastantes políticos (de los dos grandes grupos y de los menos grandes: Gurtel -gravísimo que tantas personas estén imputadas, la justicia dictaminará quien y como son culpables-, Mercasevilla -una conversación grabada en la que supuestamente se piden comisiones de muchos millones de pesetas y de lo que casi no se habla!!!!!-, Faisan -se cierra el caso sin más datos por el momento, no problem-, Escuchas de imputados que son filtradas y utilizadas a conveniencia, incluso omitiendo fragmentos si llega el caso -es que si lo pongo todo no queda la cosa como a mi me gustaría-, la actitud desafiante de algunos dirigentes nacionalistas catalanes(algunos, que la mayoría defienden sus ideas con todo el derecho del mundo, los malos de Esquerra -no todos, solo los malos- parece que les gusta chulear al resto de los españoles), algunos jueces -chapeau para el resto, la gran mayoría que velan por nuestros intereses y sí son independientes- y algún que otro fiscal que miran hacia otro lado o cargan las tintas, según sople el viento o posibles intereses, periodistas y editoriales que defienden lo indefendible a favor de uno u otro porque no son independientes y que cambian de modus operandi según se les recompense adecuadamente o no (aquí cabe más de un ejemplo de ambos lados), presidentes soberbios de clubes de fútbol, que utilizan el deporte y su posición para vender sus ideas y subir al olimpo de los dioses, aunque eso suponga quizás, recibir críticas, e incluso ofender, a quien simpatiza con un equipo deportivo y no comulga con ideas independentistas, que no vienen a cuento cuando se habla de fútbol (y encima se siente maltratado por los que como él no piensan).
Hoy siento vergüenza ajena por todas las personas que no cumplen su trabajo adecuadamente y se dedican a enriquecerse y/o adquirir status social cueste lo que cueste. Ustedes señores políticos tienen la obligación de defender los intereses de todos y los que roben tienen que ir a la cárcel, los que pierdan el tiempo en otras cosas, dimitan, y los que rebuscan las vergüenzas de sus rivales, déjenlo para los domingos, como un hobby y durante el resto de la semana y todos a una luchen por nuestro país y nuestras autonomías antes de que se vaya al garete la poca confianza que nos queda hacia ustedes. En cuanto a los periodistas, debemos exigirles investigación, pluralidad, independencia, profesionalidad, amor propio...para conseguir una información de calidad y poder enterarnos de una vez por todas de lo que pasa, hoy existe la censura como en tiempos franquistas, otro tipo, pero censura al fin y al cabo.
Señores jueces y fiscales: detengan a los malos, se llamen como se llamen, ocupen el cargo que ocupen y tengan la ideología que tengan, háganlo por las generaciones que vienen que van a heredar lo que que estamos construyendo y algunas cosas huelen peor que el pescado podrido. Justicia, libertad,siempre la verdad...La fama se puede ganar con el trabajo bien hecho.




Este es el texto de un power-point, que me ha pasado hace un rato una de mis compañeras de la universidad, viene al pelo:





Un día, mientras caminaba por la calle, un dirigente de un importante partido político es trágicamente atropellado por un camión y muere.
Su alma llega al paraíso (se cree que por un error) y se encuentra en la entrada a San Pedro en persona.

Bienvenido al paraíso. -le dice San Pedro
Antes de que te acomodes, parece que hay un problema.
Verás, muy raramente un alto político ha llegado aquí y no estamos seguros de que hacer contigo.

Lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego podrás elegir donde pasar la eternidad.
Y con esto San Pedro acompaña al político al ascensor y baja, baja y baja hasta el infierno.

Las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf.
A lo lejos se ve un club y de pie delante de él están todos sus amigos políticos que habían trabajado con el, todos vestidos con traje de noche y muy contentos.

Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo.
Juegan un agradable partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el club con langosta y caviar.
Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas.

Se encuentra también al Diablo, que de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando.
Se está divirtiendo tanto que, antes de que se de cuenta, es ya hora de irse.
Todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor.

El ascensor sube, sube, sube y se reabre la puerta del Paraíso donde San Pedro lo esta esperando.
Ahora es el momento de pasar al paraíso,- le dice.
Así que el político (inescrupuloso, ciertamente), pasa las 24 horas sucesivas pasando de nube en nube, tocando el arpa y cantando.

Antes de que se de cuenta, las 24 horas ya han pasado y San Pedro va a buscarlo.
-Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora debes elegir tu eternidad. - Le indica San Pedro.
El Hombre reflexiona un momento y luego responde:

- Bueno,el paraíso ha sido precioso, pero creo que he estado mejor en el infierno.
Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja, baja, baja y baja hasta el infierno.

Cuando las puertas del ascensor se abren se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta de mierda y desperdicios.
Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.

El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello.
-No entiendo, -balbucea el político-. Ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf y un club, y comimos langosta y caviar, y bailamos y nos divertimos mucho.... y...y...ahora todo lo que hay es un terreno desértico lleno de porquerías..., y mis amigos parecen unos miserables, agrega.

El Diablo lo mira, sonríe y dice:

AYER ESTÁBAMOS EN CAMPAÑA
HOY...YA VOTASTE POR NOSOTROS

domingo, 5 de julio de 2009

El país de los miserables


Pedro Avilés. ¿Periodista?




Juan Luis Galiacho. ¿Periodista?

Esta entrada no tengo más remedio que hacerla. Si no opino sobre esto, reviento como un sapo y la mala conciencia me perseguirá el resto de mis días.
Voy a hablar sobre un hecho acontecido esta semana en el programa Caso abierto, no recuerdo en que cadena.
Fernando García padre de una de las niñas de Alcacer y su amigo el criminólogo Juan Ignacio Blanco han sido condenados por injurias graves repetidas. Casi cincuenta millones de las antiguas pesetas y la posibilidad de prisión son la respuesta de nuestra justicia, a la desesperación de un padre que se ha quejado de que las cosas no se han hecho bien. Y no se han hecho bien. Una prueba que demuestra esto es que el sujeto a la que la justicia consideró culpable, junto con Ricart del crimen, Anglés, se escapó y nadie ha vuelto a saber de él. Durante muchos años Fernando y Juan Ignacio han luchado para demostrar que han pasado cosas raras en la investigación. Nadie creo que dude hoy lo extraño que es todo este asunto.
Mi opinión sobre las fuerzas de seguridad del estado es muy favorable. Pienso que a pesar del buen trabajo y de las mejores intenciones de los agentes de nuestro país a veces se cometen fallos y pienso que por ellos no se debe poner en tela de juicio a las instituciones, aunque si se debe luchar por evitarlos y mejorar para que no se repitan. Otra cosa es mi opinión sobre la justicia, las leyes y los políticos que en muchas ocasiones fallan y no aprenden nada de sus errores.
No estoy a favor de esa condena porque considero que si al principal culpable se le ha dejado escapar, estas personas deben tener derecho a quejarse. Además, si han habido otros errores (siempre se habla de los que hay en el sumario, aunque yo no soy letrado), sería inevitable desde la pasión y la desesperación advertir un tufo a podrido.
Muestro todo mi apoyo a Fernando y a Juan Ignacio Blanco. Pido a la justicia que perdone sus injurias, ya que tienen razón si afirman que algo se hizo mal. Aunque fueran un poco más allá. La justicia debe ser humana y el error más grave no fue de ellos.


El motivo de este artículo:

Lo que quiero comentar es que los periodistas, en general, demuestran estar preparados, además son personas con sentimientos y valores. Luchan por descubrir la verdad y nos acercan al mundo y a las otras personas. Gracias, os admiro mucho.

Hay excepciones y como en cualquier gremio encontramos personas estúpidas, sin sentimientos, vanidosas, sin valores, quizás interesadas, miserables y deleznables, poca cosa, vacías, que se creen algo, pobres de espíritu, chulas cuando no pueden serlo y un largo etcétera de cosas que quizás merezcan recibir.

Ahora os hablo de dos personas y no tiene nada que ver con las frases de antes, ¿eh? No,no. Que va, ni mucho menos, ¿eh? Estas personas son Juan Luis Galiacho y sobre todo Pedro Avilés (que realmente yo no sabía ni quienes eran y podéis verles la cara en las fotos de arriba), que participaban en el debate del programa mencionado y que atacaron a Fernando y Juan Ignacio, llamándolos delincuentes con una actitud de desprecio y de aparente superioridad que nunca había visto en la televisión.

¿QUÉ LA JUSTICIA JAMÁS HA CONDENADO A NINGÚN INOCENTE? Ustedes no saben respetar a las personas, a pesar de que puedan haber tenido errores. Y si saben no lo han demostrado. Están libres de pecado y lanzaron las piedras más gordas contra ellos. Dieron un espectáculo bochornoso atacando por las condenas recibidas, y tratando otro asunto, cambiaron el rasero y le atacaron con un caso en el que no fue declarado culpable. les prometo que si no rectifican no pienso escuchar ni leer nada en lo que ustedes intervengan.

Me gustaría (a quien no viera el programa) que viéseis algún vídeo del mismo y comprobárais lo bajo que caen algunas personas.

Ahora vuelvo a dirigirme a los periodistas que pueden aportarnos algo (la gran mayoría), tengan cuidado con quien se juntan.