Mostrando entradas con la etiqueta implicación de las familias en la educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta implicación de las familias en la educación. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2009

Un año, nada más que toda tu vida

Querida amiga:

Hoy he tenido el honor de ser invitado a tu primer cumpleaños. Lo primero que he pensado, es que es imposible que ya haya pasado tanto tiempo. Es verdad, había olvidado una de esas frases tan manidas, tan recurrentes y tan poco ocurrentes, que oyes tantas veces en la vida y que acabas por no escuchar o no querer reconocer: el tiempo no corre, vuela.

Tu a mi ya me conoces. Me has mirado varias veces con esa carita de ángel curiosón, que parece no poder esperar a recibir noticias, palabras y gestos de los demás, y que procura llegar antes a las cosas, como demuestra el hecho, de que coges con fuerza la mano de quien te presta atención, como diciendo;” sí, estoy aquí, soy grande y espero mucho de todos vosotros que estáis ahí, quiero aprender lo que es el mundo, ya”. No quieres llegar tarde a nada y estás en tu derecho. Siempre has sido así. A veces parece que te adelantas y lo que haces es llegar justo a tiempo. Tienes el don de la oportunidad. Tú eres importante para muchas personas que te quieren. En especial has sido muy importante para alguien a quien diste, seguro, las últimas grandes alegrías y de la que tú has recibido algo que nunca sabrás que es. Siempre será parte tuya. Estoy seguro que la digna persona que eres y serás tiene en sus cimientos morales y de identidad, la esencia de alguien, que no podrá ser olvidada nunca, porque atesoró valores verdaderos y mostró amor y empatía por los demás, siempre. Quizás tú lo sabías y por eso decidiste aparecer antes en su vida, en el mejor momento. Os necesitabais. Os necesitáis.

Además, aunque tú no lo sepas y aún no puedas mostrarlos, también tienes valores. Grandes e inquebrantables valores que cada día te transmiten los tuyos. Los tuyos tienen valores. No hay lagunas, ni falsedad alguna en sus obras y sobre todo en sus almas. Estás en buenas manos. Tus papis, tus tíos, tus yayos, tus amigos… todos valen mucho la pena.

Es un orgullo para mí tener amigos como vosotros. Después de tantos años de amistad con tus papis y con todo el cariño que les tengo, todavía no les he agradecido los buenos ratos que he pasado con ellos junto a mi mujer y al resto de amigos. Sólo tengo recuerdos de grandes y divertidos momentos. De momentos de armonía y buena compañía. Jamás, Nunca, me han fallado. Jamás, nunca han fallado a nadie. En nada. En nada. En nada. Por ello, amiga mía, me vas a permitir que en honor a ellos y a su categoría, mis felicitaciones por tu primer aniversario de vida vayan dirigidas también a ellos. Os lo merecéis los tres, y esperamos teneros siempre ahí, como sabéis que nos tenéis a nosotros, siempre.

¡Muchas felicidades!

jueves, 16 de abril de 2009

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (T.D.A.H.)

La hiperactividad es una enfermedad bien definida, ya reconocida y sobre la que se actúa en las familias, en la escuela, en la ciencia, y en general, en la sociedad.

En los aspectos relacionados con el comportamientos de los niños hiperactivos, el resultado de nuestra investigación nos ha demostrados que todos los niños no actúan igual, se distinguen diversos tipos de comportamiento, de mayor y menos grado de inquietud y movilidad.

Hay niños que no son enfermos de T.D.A.H. que se comportan mucho peor que los que padecen esta enfermad. Hay que diferenciar al niño que está enfermo del que no lo está.

Los niños hiperactivos buscan rellenar es espacio de tiempo que transcurre desde que les formulan una pregunta hasta que asimilan la información y pueden responder rellenando este espacio de manera muy activa, también tienen dificultad para realizar algunas actividades que para quienes no sufren la enfermedad son fáciles de realizar, aquellos sufren la necesidad de sistematizar sus tareas. Uno de los aspectos coincidentes en las entrevistas realizadas es que cada uno de nuestros interlocutores destacó la dificultad que tiene un niño hiperactivo para mantener la atención sobre las cosas, ni siquiera lo que les es de su agrado, siendo constante, el dejar tareas a mitad para comenzar impulsivamente otra que tampoco llega a terminar. Les encanta correr, siendo extremadamente temerarios, lo que les provoca accidentes, siendo significativo, el que a pesar de las consecuencias de sus actos, vuelven a actuar igual una y otra vez, sin medir las consecuencias de sus actos.

Otro de los síntomas es su falta de coordinación, por lo que es necesario seguir normas y pautas específicas que les ayuden a paliar ese problema. Tienen así mismo problemas con el lenguaje y bajas cotas de autoestima, aunque como hemos dicho antes, cada caso es distinto. No controlan el espacio y es bueno dejarlos a su aire de vez en cuando.

Los padres son los otros auténticos sufridores de la enfermedad, siendo curioso el que algunos de ellos tienen vergüenza de reconocer la enfermad de su hija o hijo. La realidad es que los padres sienten cierto alivio al detectar que sus hijos padecen T.D.A.H. Hay por otro lado una corriente, más bien una moda entre algunos padres de “presumir” de hijo hiperactivo cuando este es muy travieso y/o inquieto. Suele haber rechazo al niño enfermo por parte de los padres de los propios alumnos que creen que perjudican y retrasan el aprendizaje de los demás.

En lo que coinciden todos nuestros entrevistados es en la gran importancia del entorno del niño hiperactivo, siendo mucho más común en familias monoparentales, con muchos hermanos, huérfanos, hijos únicos, padres separados, hermanos con mucha diferencia de edad entre ellos, padres de avanzada edad,…

A nivel médico-científico está constatado que el T.D.A.H es un problema neurológico, algunas fuentes también defienden la genética como un factor decisivamente influyente en la enfermedad, aunque todavía falta mucho por descubrir en esta materia. Esta teoría se basa entre otras cosas en el hecho de que en proporción de 5 a1 la hiperactividad es más común entre los niños que entre las niñas. Hay médicos que defienden la idoneidad de tratar vía medicación el T.D.A.H., otros profesionales lo ven como la última opción.

Se realizan profesionalmente estudios a nivel internacional para combatir la enfermedad, estando en marcha proyectos como IMAGE un proyecto de investigación estadounidense en el que intervienen 170 equipos de investigadores de todo el mundo, un proyecto con un presupuesto altísimo, donde interviene también el equipo de la doctora Miranda.


El futuro se presenta halagüeño con semejante despliegue técnico y económico para combatir la enfermedad, ya que, las personas hiperactivas lo serán siempre dependiendo totalmente de los avances científicos que se produzcan ya que para un adulto hiperactivo es complicado llevar una vida normal, aunque se puede conseguir convivir con este trastorno.

viernes, 27 de marzo de 2009

Educación de cine

Dar cera, pulir cera, esta mítica y cinematográfica frase utilizada por el señor Miyagui para entrenar a su pupilo Daniel Sam, en la película Kárate Kid, nos viene al pelo para describir exactamente nuestra parte de la función que en si misma representa la enseñanza. Dar y pulir. Dar en el sentido de ser exigentes con nuestros alumnos, en el de ser nosotros fértiles en nuestra propia preparación, en la de guiar y proporcionar materia de estudio clara y suficiente que permita el desarrollo de cada individuo en la dirección que él mismo decida…Importantísimo el proponer actividades que despierten su interés, que les enseñe a trabajar individualmente y en equipo, a ser ellos los que resuelvan los problemas planteados, practicando y experimentando…Pulir como eliminar de su conducta y de sus hábitos provocados por su educación anterior y su ambiente social cualquier atisbo de ordinariez y vulgaridad que asome en sus jóvenes e inexpertos espíritus. En busca de la excelencia, podría ser el título de una obra literaria que definiese la mentalidad que nos debe acompañar en esta bestial experiencia. Decía el Padre Flánagan (Spencer Tracy) en La ciudad de los muchachos que no existe un niño malo, seguramente sea así, pero si ocurre que en ocasiones se portan mal, se pegan, se hacen daño…No saben distinguir lo que está bien y lo que no lo está tanto, de ahí que a ratos se les pueda considerar perversos, son comportamientos que se deben erradicar de raíz. También tienden a correr, a gritar, a saltar sin respeto ni miramiento a lo que les rodea, actitudes lógicas en niños de muy corta edad que deben ser corregidas para que a medida que vayan creciendo, sepan comportarse en la sociedad a la que ellos pertenecen y que algún día tendrán que gobernar. Ya que hemos hablado de cine y libros, mencionaremos la excelente comunicación e información de este siglo como una de las armas de las que podríamos disponer para conseguir una educación coherente y social, la realidad nos dice que hoy es un hándicap y que la televisión no contribuye demasiado a esa situación ideal. Consiguiendo la implicación de las familias en la educación que merecen sus hijos, me atrevo a poner un título a esta “película” bastante optimista a tenor de la situación: MISIÓN casi IMPOSIBLE.